lunes, 8 de marzo de 2021

domingo, 13 de diciembre de 2020

 Ochenta de cada cien personas padecen o van a padecer de los pies


Articulo de divulgación, publicado el 20 de marzo de 1992 que por su interés de actual publico hoy en este medio.


El pie humano constituye en el elemento más olvidado de la anatomía del hombre; sin embargo debería de ser considerado fundamental para la vida de este. Esta sujeto a continuas tensiones y deformaciones. Sometido en zapatos mal adaptados y se Je obliga a caminar sobre superficies duras e inadecuadas. El pie en general está en situaciones de desventaja con respecto al resto del organismo. Es el elemento más alejado del corazón, por cuanto llega con más dificultad el riego sanguíneo; también los nervios tienen un recorrido más largo, a su vez influyen factores externos que aumentan esta desventaja, como es el efecto de la gravedad, la humedad del suelo, lo accidentado del terreno y la suciedad del suelo.

 De cada 100 persona, 80 padecen o van a padecer en cualquier edad. Es la importancia el detectar cualquier deformidad en la infancia, ya que la no corrección de esta, puede crear deformaciones y otras alteraciones en el esqueleto del adulto.

Así por ejemplo, el genus valgus, que se presenta en el niño con un valgo de talón, y que es frecuente en los niños gorditos y rollizos, desarrollan, si no se corrige en la infancia en un genus valgus, rodillas en 'X', con artrosis consecutiva en la articulación, por haber mantenido la rodilla en esta mala posición. Por lo tanto, el pie además de tener importancia, por la repercusiones que tienen, la la larga en el cuerpo humano; también es sitio donde se manifiesta lesiones en el pie cuyo origen puede estar en una enfermedad sistemática, o general. Nos estamos refiriendo a la aparición de úlceras, manchas, edemas, cambio de coloración, cambio de temperatura, etc. Motivado por enfermedad circulatoria, metabólica, reumática, etc.

Aparte de todo lo anteriormente expuesto, a nivel local, es decir, en el mismo pie, debemos de mantener yn cuidado periódico, que en general se debe de hacer en el hogar. Es aseo de los pies, el secarse los pliegues interdigitales, así como un buen corte de uña, puede ser unos cuidados básicos, que nos van a permitir el prevenir otras afecciones y complicaciones mayores. Cuando el cuidado de los pies no se puede hacer por uno mismo, se debe de acudir al especialista. El podólogo será el encargado cuidar y orientar la salud de sus pies. Cuando existen lesiones en la piel, queratosis, durezas, callos, verrugas etc. será el que dará un tratamiento adecuado a esas lesiones. Cuando se hacen permanente y produce al individuo, dolor, inflamación e intolerancia al uso del calzado convencional, será el Podólogo el que tratará esa afección de una manera adecuada. En principio cuando las molestias no se hacen repetitivas en un periodo de tiempo corto habrá que buscarle otra solución más definitiva. Un buen soporte plantar, diseñado a partir de un molde de escayola y después de haber hecho en buen estudio de la marcha, desgaste del calzado; así como situación de cadera y rodillas. edad, peso estado de las articulaciones, dará solución a muchas metatarsalgias -dolor en la planta del pie-, a muchos pies planos que producen dolor lumbar, a muchos pies cavos -excesivo puente-, que produce cansancio.

Las uñas

Así mismo, las deformidades de las uñas, que generalmente aparecen en los adultos como son las onicodistrofías, onicogrifosis, etc., serán tratadas adecuadamente con un buen fresado, una eliminación de quirúrgica de la matriz, o bien una extirpación de la exostosis que la producen. 

El desarrollo de la nueva tecnología, así corno la aparición de nuevos productos -polímeros- y el uso adecuado del conocimiento del pie, permiten al Podólogo dar solución más definitiva a una deformidad digital, en principio se utilizará protectores o correctores de silicona para un dedo en martillo, en garra, etc. Pero si a pesar del alivio del dolor, persiste otras molestias, se recurrirá a una pequeña cirugía para eliminar la causa. La mayoría de las veces es debido a una excresencia ósea o a una mala posición del dedo en el zapato. Otras veces habrá que hacer un estudio más global del pie. Otras veces habrá que hacer un diagnóstico en su totalidad. Es importante no intervenir el pie por cuestiones puramente estéticas. La idea de la belleza que tiene el paciente del pie, nunca se conseguirá, si este era su único motivo.